logo

MEGA AUTOS

22/03/2011

Pinamar, Cariló, Mar del Plata y de vuelta a Buenos Aires

Concluimos las andanzas del 2º viaje a bordo del nuevo Fiesta Kinetic Design, donde recorrimos varios de los principales destinos de nuestra costa atlántica.

Pinamar, Cariló, Mar del Plata y de vuelta a Buenos Aires

Llore señor, llore; si es de esos que aman el sol, la playa y el mar, aquí le mostraremos un lindo recuerdo del verano que acaba de irse, y nada menos que a bordo del nuevo Ford Fiesta.

La suspensión de nuestro Fiesta presentaba algunas quejas al pasar por imperfecciones (cráteres, lomos y etcéteras de la topografía nacional). Ante este panorama, típico del abuso sufrido por las unidades de prueba, apenas arribados a Pinamar, visitamos el stand del servicio post-venta de Ford situado en la entrada de la ciudad. Allí fuimos atendidos de manera superlativa y el joven Ford pasó por las máquinas pertinentes para medir el estado de sus suspensiones, escape y demás puntos críticos. El resultado indicó que estaba todo dentro de sus parámetros correctos. Garantizada nuestra seguridad, continuamos nuestro recorrido playero.

La siguiente parada fue el stand del óvalo situado en la costanera, al que podríamos denominar como de Raza Fuerte ya que concentraba los vehículos y las actividades off-road. Si usted está pensando que este fue un viaje de placer, le comento que luego de una sesión de fotos, apenas hubo tiempo de comprobar el fresco del mar con los pies antes de partir rumbo a La Feliz, previo paso por los bosques de Cariló.

Antes que nada hay que destacar el trabajo realizado en la Ruta 11, lamentablemente el tramo de autovía (dos carriles por mano) dura poco. Llegando a Mar del Plata el panorama cambió radicalmente, el asfalto se hizo omnipresente, aparecieron los semáforos y un tráfico más denso que el porteño. Afortunadamente, Mar del Plata tiene el encanto de su arquitectura monumental y su serpenteante costanera.

Aprovechamos para cruzar toda la ciudad e irnos hasta la zona de los acantilados, pasando el Faro. El regreso hacia la Ruta 2 fue por la espalda de Mar del Plata, donde igualmente encontramos tránsito denso. En todo momento el Fiesta KD se comportó correctamente, se agradeció la ligereza de la dirección, buen tacto de pedales y palanca de cambios y la buena reacción del motor para evitar las embestidas de los demás vehículos.

Nuevamente en la Ruta 2, el camino se prestó para tomar mate, charlar y escuchar mucha música, probando más funciones del sistema Sync, que a esta altura ya casi dominábamos. El viaje transcurrió apaciblemente, en un ambiente perfectamente climatizado, pese a no contar con sistema automático, y en asientos cómodos para conductor y acompañante. Al menos hasta Dolores, donde la confluencia de rutas carga la 2 obligando a abandonar el perfecto ritmo logrado con el control de velocidad crucero para seguir los altibajos del tránsito.

La llegada a Buenos Aires fue de noche, facilitando el cruce de la ciudad por las distintas autopistas urbanas despejadas. Luego de estacionar el Fiesta KD y bajar el bolso, más allá del cansancio por el día largo, el resto del cuerpo restaba perfecto, listo para una ducha, el merecido reposo y volver al día siguiente a la redacción libres de contracturas.

< Anterior Día 35 2º Viaje – Costa Atlántica Parte 1

Siguiente > Día 37Club del Ford Fiesta Argentina

 



Toyota híbridos

COMENTARIOS

eurobud.com.ua/bitumnaya-cherepitsa/

viagra pedir online

https://photolifeway.com