Prueba: Ford Ka 1.6L Top Pulse

El nuevo Ford Ka desembarca en el mercado argentino luego de que su segunda generación recibiera un facelift a mediados de año en Brasil. Llegado en agosto, el chico de la marca del óvalo contiene sus mayores cambios en la estética exterior, para seguir con su legado en Argentina -desde 1997 se encuentra en nuestro mercado- en el segmento B, apuntando a ser una opción para los que buscan su primer 0Km.

En esta ocasión probamos la versión – tope de gama- Top Pulse que está impulsada por el motor naftero más picante -1.6L de 95cv y 8V- asociado a una caja de 5 velocidades-. Como equipamiento destacado presenta: airbags frontales, alarma volumétrica, cierre centralizado, levantacristales delanteros, aire acondicionado, dirección hidráulica, llantas de aleación, estéreo con USB y Bluetooth. ¿Su precio? Vigente desde el 1 de octubre: $ 68.120.-

En el exterior se destacan atractivos retoques que le otorgan un aire renovado, sumando varios detalles del actual lenguaje de diseño de la marca, el Kinetic Design. En el frente, la nueva trompa lo favorece de manera importante, que presenta cambios en el paragolpes y la parrilla trapezoidales, en la toma de aire, en los faros delanteros que incorporan máscara negra y ahora los faros antiniebla delanteros suman un estético que lo hacen mucho más atractivo.

En los laterales, las molduras fueron renovadas e incluyen la leyenda “Ka”, los espejos exteriores color carrocería suman luz de giro y las nuevas llantas de aleación de 14″ son similares a la estética del Ford Fiesta Kinetic Design.

En la parte trasera también obtiene mejoras, nuevo paragolpes que incluye en su parte inferior superficies refractantes y faros que ahora contienen un color cristal.

 Interior

El habitáculo ha sido mejorado, destacándose el renovado tablero de instrumentos que incorpora tacómetro, nuevas gráficas e iluminación, mientras que el volante regresa a la forma similar -redondeada- del Ka original. En tanto, en la consola central se destacan los aros de las toberas de aire en tono simil aluminio, el estéreo de enormes proporciones, los comandos del sistema de climatización, que no se caracterizan por ser ultra-modernos, y numerosos portaobjetos bien distribuidos, muy necesarios cuando se trata de autos chicos.

Los paneles de las puertas combinan insertos textiles y plásticos sobre el metal pintado en color carrocería -algo para nada común en un vehículo de entrada de gama-, conteniendo los apoyabrazos las teclas de los levantavidrios y también lugares portaobjetos. Otra mejora a mencionar es el tapizado -en este caso el “Barcelona”- de buena textura y agradable a la vista.

El equipamiento de esta versión Top Pulse se queda un poco corto si lo relacionamos con el precio, pero a destacar no podemos dejar de mencionar el completo sistema de audio que incluye radio AM/FM c/CD, MP3, entrada para USB y iPod -se encuentran en la guantera- y Bluetooth. También cuenta con un pack eléctrico bastante completo: levantavidrios eléctricos delanteros One-Touch con antipinsamiento en ambas puertas -manteniendo apretado el botón de cierre del comando a distancia los vidrios se cerrarán automáticamente-, cierre centralizado -autobloqueo en velocidad- y alarma con comando a distancia, apertura interna de baúl, luneta térmica, limpia lava luneta, apagado automático de luces y aviso lumínico de olvido de llaves.

La posición de manejo ideal -como es común en el segmento de los compactos- no es fácil de encontrar, en especial para quienes midan más de 1.80 m, ya que ni el volante ni el asiento cuentan con regulación en altura; no obstante, se consigue una posición de manejo descansada. El lugar del acompañante es cómodo, aunque como era de suponer, por las dimensiones del Ka, no sucede lo mismo en las plazas traseras especialmente si son ocupadas por tres pasajeros, sobre todo si conductor y acompañante son altos.

La insonorización es buena, ya sea la correspondiente al motor -no muchos autos de este segmento contienen en el capot material de insonorización- o bien de la carrocería aún circulando por “superficies ruidosas” como el adoquinado.

Seguridad

Una vez más aquí surge la eterna discusión respecto de los items de seguridad que ya deberían ser incorporados de serie en los automóviles. En el caso del KA, cuenta con barras laterales en las puertas, cinturones de seguridad inerciales delanteros, los laterales traseros también lo son, mientras que el central es abdominal, cuatro apoyacabezas regulables en altura y tercera luz de stop. Se destacan los airbags para conductor y acompañante, pero hoy resulta imprescindible que exista una opción con ABS, un quinto apoyacabeza y la dotación completa de cinturones inerciales.

Ficha técnica y equipamiento

Dinámica

Con un motor de 95 CV y un chasis liviano -pesa apenas 945 kg- resulta ágil en la ciudad, teniendo gran prestancia a la hora de acelerar, acompañado por una caja bien relacionada y con un embrague -para nuestro gusto- extremadamente corto a la hora del acople o desacople.

En ruta fue donde nos sorprendió, ya que tuvo un buen comportamiento y los sobrepasos no resultaron una tarea tediosa, siempre y cuando conozcamos las limitaciones del vehículo.

Logramos alcanzar una velocidad máxima de 173,4 km/h medida con el GPS contra los 186 km/h que nos indicaba el velocímetro. Luego, circulando a 80 km/h el display indicó una velocidad de 73,5 km/h y finalmente a 100 km/h informó 92,3 km/h, lo que significa un error de velocímetro aproximado al 7,5%, valor que debería ser mejorado.

A la hora de frenar, el comportamiento es óptimo -ayudado por su bajo peso- en condiciones normales.

La suspensión resulta confortable al circular en la ciudad -para lo que fue concebida- y notamos una mejora en sus prestaciones en ruta, resultando en una buena estabilidad a altas velocidades, siendo éste un punto a destacar. En la ciudad, su importante despeje le permite circular de manera bastante confortable y que no golpee la parte inferior en ningún momento, aunque hay que ser cuidadoso ya que no tiene ninguna protección inferior.

Conclusión

El nuevo Ford Ka obtuvo un facelift que no sólo lo actualiza estéticamente, también llega a su equipamiento, haciéndolo aún más atractivo para quienes buscan su primer 0 Km. Con un muy buen comportamiento dinámico, nos permite a pensar en él como opción de compra si buscamos un primer auto. Si bien en este caso, probamos el tope de gama que cuesta $ 68.120.-, la oferta comienza con el 1.0L Fly a $ 52.490.- que representa una diferencia importante, claro, con otro motor y mucho menos equipamiento disponible.

 

Textos: Andrés Costa

Fotos: Andrés Costa / Enrique Michelon

 

источник alex-car.com.ua

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