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PRUEBAS

06/07/2012

Prueba: Renault Fluence 1.6L Confort

El precio explica la diferencia: mismo auto, contenido diferente. Una de las principales razones: el costo industrial. El Renault Fluence 1.6L se ofrece con el nivel de equipamiento Confort, único para esta motorización.

Prueba: Renault Fluence 1.6L Confort

En el plano frontal están ausentes los faros antiniebla, mientras que los laterales muestran el rodado con llantas de acero de 15″ con balón 65/205 compensando el diámetro y el perímetro de las de 16″ de aleación y 60/205 que ofrece la versión 2.0L Dynamique, con caja de 6 marchas.

El Fluence Confort economiza en la relación neumático/llanta, pero se beneficia el confort de marcha por cuanto se gana en valor elástico, penalizando la precisión de trayectoria en curva por la deriva producto de lo anterior, especialmente en los recorridos trabados.

Interior

El interior, aunque espartano, ofrece uno los mejores espacios habitables de su segmento, confirmado por los 530 litros de capacidad del baúl. Los materiales utilizados en los apliques y la telas de los tapizados se aproximan, aunque no llegan a los de la versión TOP del 2.0L manual ensayado en 2011.

La visibilidad es correcta visibilidad en los planos francos, complicada en el ángulo ciego de cruce por el retrovisor exterior y la carcaza que alberga al mecanismo eléctrico de accionamiento.

Si bien el volante sólo cuenta con regulador de altura, los ajustes de altura y longitudinal del asiento del conductor y el de inclinación del respaldo de la butaca, resultan suficientes para lograr un buena posición de manejo para cualquier contextura física.

A pesar del generoso volumen que debe asistir, el aire acondicionado rindió bien. Nos llevó un tiempo, aunque no tanto, interpretar el completo equipo de audio de buena fidelidad, que se luce sobre todo con el auto detenido porque una vez en movimiento se filtran demasiados ruidos.

Si tenemos en cuenta los niveles medidos, se podría interpretar que la insonorización del habitáculo es una de las variables tenidas en cuenta a la hora de calcular costos, presente en la mayoría de los vehículos del MERCOSUR, en este caso por debajo del nivel de los mejores.

Performance

Haber acelerado hace poco tiempo otros motores 1,6L con poco más de un centenar de caballos -CV- montando modelos de marcas con las cuales compie, nos autoriza a ponderar este 16 válvulas de Renault. La caja de cinco relaciones y la relación de puente en función de aplicar la energía disponible para mover la inercia de más de 1.300 kg en orden de marcha y vencer la resistencia aerodinámica de la importante área frontal, impide destinar la relación de 5ª en función del ahorro de combustible. Respecto de lo primero, los registros de aceleración y reacción estuvieron muy aproximados a los homologados, en tanto que la velocidad máxima, luego de mantener un buen tiempo el pedal del acelerador a fondo fue de 186 km/h en 5ª a 5.450 RPM.

Los valores de consumo fueron satisfactorios y con el beneficio del tanque de 60 litros, en autopistas, respetando las velocidades permitidas, la autonomía se aproxima a los 800 km y en ciudad son casi 650 km sin necesidad de visitar el surtidor, que en la actualidad, dependiendo del momento puede ser una tarea bastante complicada.

La eficiencia de los frenos es destacada y cuenta, como no sucede con sus competidores de segmento, discos en las cuatro ruedas y al ABS suma distribuidor de intensidad de frenado -EBD- y asistencia en acción de emergencia -AFU-. Lo anterior, sumado a los airbags frontales, representa un equipamiento muy bueno para este modelo, que solamente ofrece un nivel de equipamiento, el más básico del Fluence.

Ficha técnica y equipamiento

Haber acelerado hace poco tiempo otros motores 1,6L con poco más de un centenar de caballos -CV- montando modelos de marcas con las cuales compie, nos autoriza a ponderar este 16 válvulas de Renault. La caja de cinco relaciones y la relación de puente en función de aplicar la energía disponible para mover la inercia de más de 1.300 kg en orden de marcha y vencer la resistencia aerodinámica de la importante área frontal, impide destinar la relación de 5ª en función del ahorro de combustible. Respecto de lo primero, los registros de aceleración y reacción estuvieron muy aproximados a los homologados, en tanto que la velocidad máxima, luego de mantener un buen tiempo el pedal del acelerador a fondo fue de 186 km/h en 5ª a 5.450 RPM.

Los valores de consumo fueron satisfactorios y con el beneficio del tanque de 60 litros, en autopistas, respetando las velocidades permitidas, la autonomía se aproxima a los 800 km y en ciudad son casi 650 km sin necesidad de visitar el surtidor, que en la actualidad, dependiendo del momento puede ser una tarea bastante complicada.

La eficiencia de los frenos es destacada y cuenta, como no sucede con sus competidores de segmento, discos en las cuatro ruedas y al ABS suma distribuidor de intensidad de frenado -EBD- y asistencia en acción de emergencia -AFU-. Lo anterior, sumado a los airbags frontales, representa un equipamiento muy bueno para este modelo, que solamente ofrece un nivel de equipamiento, el más básico del Fluence.

Dinámica

Por volumen, diámetro de giro, visibilidad en el ángulo de cruce y ausencia de sensores traseros de aproximación, el Fluence no es el vehículo ideal para el circuito urbano. Sin embargo, los recorridos de suspensión, los valores elásticos seleccionados y el despeje al suelo le permiten superar las irregularidades de piso propias de los tiempos alejados a las elecciones, proporcionando confort de marcha y la posibilidad de circular por las “callecitas” de Buenos Aires sin mayores problemas mayores.

En ruta es estable en las rectas, y tiene un buen comportamiento en curvas amplias si se respeta la velocidad de trayectoria pues en lo trabado, como suponíamos manifestó el rolido propio de sus dimensiones. En el slalom hay que ser preciso en el momento de apretar el acelerador para evitar la subvirancia propia de su distribución de peso y del balón del neumático. Su comportamiento es franco, pero haciendo gala del público para el cual fue pensado, el Fluence no tiene ni imagen ni comportamiento deportivo.

Conclusiones

Quienes buscan un auto que no pase desapercibido, de figura casi ostentosa, con uno de los mejores espacios habitables del segmento mediano, con prestaciones lógicas, como también lo es su equipamiento y por precio, el Renault Fluence 1.6L Confort, sin lugar a dudas, representa un buena propuesta. A tenerla en cuenta.

 

Textos: Alberto Juárez

Fotos: Mariela Romeo / Prensa Renault



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